Indignado me siento cuando nos bombardean con malos augurios para desmoralizarnos, es una sencilla táctica de guerra y máxima en educación, si lo repites incesantemente al final terminan creyéndolo. Reivindico la unión y la ilusión por un nuevo futuro que nos quieren robar, pero no podrán, es el nuestro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario